About Us Ministries Community Our Worship Life What's Happening Contact Us
Quienes Somos Ministerios Comunidad Nuestra Vida Devocional Novedades Comunicaciones

HISTORIA DE LA PRIMERA IGLESIA UNITARIA DE SAN JOSÉ

1865 1891 1904 1933 1953 1965 1986 1992 1997 2001

Los primeros servicios Unitarios en San José, tuvieron lugar en el Ayuntamiento de la Ciudad en Noviembre de 1865, con una asistencia de 100 personas. El señor B.P.Watkins y su esposa, residentes de Santa Clara que pertenecían a la Iglesia Unitaria de San Francisco, eran entusiastas del movimiento por el derecho al voto político de las mujeres y eran organizadores de la parte de la comisión Sanitaria de los Estados Unidos que ayudo a las victimas de la Guerra Civil (la cual se convertiría después en la cruz Roja). Ellos habían decidido que en San José hacía falta la presencia de la religión liberal, e invitaron al reverendo Charles Gordon Ames como orador. Al regreso de sus viajes por el sur de los Estados Unidos y profundamente afectado por la devastación de la guerra, Ames dedicó su primer servicio a la libertad y a la dignidad de todas las personas. Un tema que ha hecho eco a través de los años en la Primera Iglesia Unitaria el mismo que a veces, ha llevado a la iglesia a tomar posiciones no populares entre los sectores más conservadores de la comunidad.

Entre los primeros miembros de la iglesia estaban A.T. Herman, un ingeniero civil que construyó la carretera que va hacia Mount Hamilton; el primer médico de San José Dr. Benjamín Cory; J.J. Owen, editor y publicista del periódico San José Mercury y J.E. Brown, legislador estatal.

El Unitarismo en la Costa Oeste ha tenido gran influencia de la asociación religiosa libre, incorporando la filosofía de los unitarios trascendentalistas de la Costa Este, como el Rev. Waldo Emerson y el Rev. Theodore Parker, así como el pensamiento del dinámico ministro de San Francisco, el Rev. Thomas Star King (cuya estatua esta en Washington D.C. junto con la del Padre Junípero Serra, representando a California en la Sala Nacional de las Estatuas). La rama de los Religiosos Libres del Unitarianismo, rehusó conceder autoridad religiosa exclusiva a la Biblia o a la jerarquía religiosa; más bien opto por incluir la experiencia intuitiva y directa de Dios, el teísmo ético, la libertad espiritual ilimitada y el activismo social. Aquellos que abrazaron esta perspectiva fueron conocidos como “Hombres de la Unidad”. Cuando la congregación de San José llegó a estar más formalmente organizada, adoptando una constitución y unos estatutos, se llamó la Congregación de la Unidad (no confundirla con la denominación actual “Unity”)

El Rev. Ames estuvo activo en la lucha por el voto político de las mujeres, asistiendo a la Convención del Sufragio de Mujeres en San Francisco en 1870 y participando en la redacción de la Constitución de la Asociación del Sufragio de las Mujeres de California. El veía el activismo social como una consecuencia natural de sus conceptos teológicos liberales, reflejando la fuerte tradición de cuidado y protección de la justicia dentro de la fe unitaria.

El terreno actual en el 160 N. de la calle Tercera fue comprado en 1888, bajo el liderazgo del Rev. N.A. Haskell y la piedra angular se colocó en una ceremonia el 23 de Septiembre de 1891. G.W. Page, quien diseñó otros edificios en el Valle, incluyendo la Mansión Hayes y el Templo Masón fue el arquitecto. El edificio se terminó un año después con un costo de $29,551.85.

El servicio de dedicación tuvo lugar el 25 de Septiembre de 1892. Aproximadamente 1,000 personas atestaron el edificio y ocuparon hasta la calle y el parque St. James. Actualmente el templo esta registrado como Monumento Histórico de California.

Durante los pasados cien años la iglesia ha mantenido su compromiso a la causa de la dignidad y el valor inherentes de cada persona y a su ministerio para la comunidad del centro de la ciudad. Esta es una lista corta de algunos de los asuntos de la comunidad en los cuales hemos sido participantes:

En abril de 1904, la iglesia llamo al Rev. Anthony Mills, quien organizó a las mujeres de la iglesia para formar El Club del Buen Animo, el cual visitaba a los enfermos en sus casas; eventualmente añadió una enfermera a su club para prestar ayuda más profesional.

Este esfuerzo creció y llegó a convertirse en la Asociación de Enfermeras Visitantes de San José (Visiting Nurses Association).

En 1906, los Reverendos Sr. A.J. Cruzan y su señora fueron llamados a pastorear la iglesia. Bajo el liderazgo de la Sra. Cruzan, la iglesia fundó la primera guardería diurna para niños, en San José. Cuando su esposo renunció a su puesto para asumir el liderazgo del distrito, ella sirvió brevemente como nuestra primera mujer ministra hasta que se llamó a un nuevo ministro.

Durante los años de 1910-1915, la iglesia patrocinó un proyecto de vivienda para los desempleados en Santa Clara y tuvo mucho éxito en obtener trabajo para muchos residentes.

En 1933, la iglesia fue una de las pocas voces que protestó contra el linchamiento y ahorcamiento de los hombres acusados de homicidio de Brooke Hart de 22 años de edad, que tuvo lugar en el parque St. James.

La iglesia fue una de las pocas voces que protestó contra el reclutamiento de Japoneses-Americanos durante la Segunda Guerra Mundial. Junto con los Cuákeros, los miembros de la iglesia fueron a la estación del tren donde los Japoneses-Americanos eran enviados a los campos de concentración. Les ofrecieron café y donas, pero sobre todo, apoyo moral.

Durante la época de McCarthy en Junio de 1953, la legislatura de California aprobó una ley en que todas las agencias que fueran exentas de impuestos (como las iglesias) deberían de firmar un voto de lealtad anticomunista. La iglesia protestó ante la Comisión de Impuestos argumentando que el establecimiento del voto de lealtad violaba la Primera Enmienda de la Constitución así como la libertad de conciencia y expresión. La iglesia se unió a otras seis iglesias Unitarias en California que decidieron no firmar el voto y en cambio pagar impuestos. Cuando el asunto finalmente llegó a la Suprema Corte de los Estados Unidos, en Junio de 1958, la corte falló a favor de las iglesias y seis meses después los impuestos les fueron devueltos.

En 1965, bajo el liderazgo del Rev. Sydney Peterman, quien había organizado una delegación de ministros unitarios para ir a Selma, Alabama, la iglesia se unió organizando y patrocinando un proyecto que proveía familias anfitrionas y trabajos durante el verano de 1965, para adolescentes negros de Selma. Este esfuerzo, que empezó en nuestra iglesia, se extendió hasta llegar a ser un esfuerzo multirracial y ecuménico.

Hacia el fin de la década de los 60, la iglesia fue parte de un grupo ecuménico que coordino la Organización Urbana de Alimentos, para dar de comer a los hambrientos del centro de la ciudad de San José. Durante más de seis años proveímos el espacio (así como alimentos y voluntarios) para el programa, sirviendo una comida diaria para aproximadamente 100 personas.

A principio de la década de los 80, el Rev. Bob Lehman, un activo participante en el movimiento de los trabajadores del campo y su esposa Helen Lehman, llegaron a nuestra iglesia. Helen Lehman fue una de las fundadoras del teatro “City Lights” (Luces de la Ciudad); algunos otros miembros de la iglesia estuvieron también involucrados en su inicio. La primera obra de teatro “Exit the King” (Salga el Rey) fue puesta en escena en nuestro santuario. Llegado el momento, City Lights se trasladó a un espacio propio y todavía sigue muy fuerte.

En 1986, la iglesia se declaró santuario para los refugiados que huían de las guerras de Centroamérica y ha estado activa apoyando los derechos legales, necesidades de vivienda y trabajo de los refugiados. Bajo el liderazgo de la Rev. Lindi Ramsden, este esfuerzo se extendió hacia una organización comunitaria ecuménica llamada CERCA (Comité Ellacuria para Refugiados de Centro América).

La iglesia ha mostrado su continuo apoyo a los derechos de igualdad de la gente gay y lesbiana, rentando su edificio a la iglesia de la Comunidad Metropolitana en la década de los 70, cuando otras iglesias se negaron a hacerlo; albergando las reuniones del grupo de Alcohólicos Anónimos para la comunidad gay y lésbica y en 1985, invitando a la Rev. Lindi Ramsden, la primera ministra lesbiana declarada para pastorear una congregación Unitaria Universalista en California. Bajo su liderazgo, la iglesia creció considerablemente y en 1988 fue galardonada con el prestigioso premio O. Eugene Pickett por a ser la iglesia Unitaria Universalista que demostró el crecimiento más extraordinario den todos los aspectos de la vida de la iglesia.

Recientemente nuestra iglesia ha albergado clases de danza para personas de la tercera edad, City Year (Americorps), educación para padres, clases de inglés como segunda lengua, juntas de Alcohólicos Anónimos , eventos comunitarios de arte, organización comunitaria y más.

En 1992 Celebramos el centenario de la construcción de nuestra iglesia lanzando el Proyecto Segundo Siglo, una campaña de recaudación de fondos para salvar y restaurar nuestro histórico edificio, ampliar el espacio para salones de clases y mejorar el acceso para personas discapacitadas. El programa de restauración fue trágicamente interrumpido cuando un incendio de seis alarmas desmanteló la iglesia el 6 de Octubre de 1995. Durante tres años, la congregación se reunió fuera del edificio para sus servicios de culto, regresando al santuario en 1998. El trabajo y la recaudación de fondos continuaron hasta que el edificio se terminó en 2001 a un costo de $8 millones.

En 1993, empezamos un ministerio enfocado al servicio de las personas de habla hispana que buscan un hogar religioso liberal. Aunque el crecimiento de este ministerio se vio interrumpido por el incendio, en 1998, la Rev. Lilia Cuervo, la primera mujer latinoamericana inmigrante en estudiar para ministra Unitaria Universalista, fue invitada a servir como nuestra ministra de extensión para los ministerios en español. Actualmente ofrecemos un servicio semanal en español, así como conserjería y otros servicios de apoyo.

Por más de cien años el edificio de la iglesia servido no sólo como nuestro hogar espiritual, sino virtualmente como un centro comunitario. En el proceso de reconstrucción después del incendio, la iglesia mantuvo en mente las necesidades de la comunidad. En 1997, la iglesia fundó el Centro Comunitario de la Calle Tercera, una entidad separada sin fines de lucro, albergada en la planta baja del edificio, ampliando y mejorando así el uso secular del mismo. El Centro Comunitario de la Calle Tercera alberga el centro de Aprendizaje de Computación Don Edwards, un programa académico post escolar, un grupo de apoyo para mujeres latinas y clases de Inglés como Segunda Lengua para personas de bajos ingresos e inmigrantes.

El 23 de Septiembre del 2001, exactamente 110 años después de la puesta de la primera piedra, la iglesia celebró la conclusión del proyecto de reconstrucción con una gran celebración, regresando a la cápsula del tiempo de la piedra angular los nombres de aquellos que han ayudado en este esfuerzo, también como una historia breve del proyecto. En conjunto con la iglesia y el Centro Comunitario de la Calle Tercera, muchos otros grupos han estado ansiosos por usar las instalaciones.

Estamos muy agradecidos por el amplio apoyo de la comunidad y por la enorme dedicación de la congregación lo cual nos ayudó durante todo este tiempo de exilio y nos ha permitido realizar nuestro sueño de reabrir nuestro edificio. Esperamos servir a la comunidad por muchos años más.